Sobre la seducción es una serie donde reflexiono sobre el juego circular y ambivalente de la seducción y sobre su construcción en base a rituales y estrategias.
En la seducción me interesa el uso del cuerpo. Deja de ser un cuerpo real para convertirse en un artificio. En la seducción se obliga al cuerpo a significar. Se cubre el cuerpo de actitudes, deseos, ausencias, presencias, ornamentaciones, apariencias, maniobras, reclamos, ausencias, etc , para jugar a un juego con el otro.
La figura del seductor y por lo tanto de la seducida se da en el siglo XVIII en Francia. En algunas de mi obras utilizo la tela Toul de Jouy, de esa misma fechas, que recoge motivos d caballeros entregando ramos de flores a pasivas mujeres que le esperan sonriendo. En estas piezas cuestiono el papel de los roles.
En otras obras fijo mi atención en el concepto del adorno y en analogías entre lo femenino y lo animal. Como el plumaje como símbolo de la belleza o la luz como estrategia de reclamo de atención.