El desarrollo de la serie Flujos plantea el proceso de creación como una búsqueda con el que consigo destruir al sujeto, pero a su vez transformarlo y crear otro nuevo, encerrándolo en una de las capas de la copia.
Mi trabajo ha consistido en prestar atención a la fragilidad de estas imágenes impresas, mojándolas con agua, transformándolas o hinchándolas, para así desteñir su imagen y estropear su superficie, recordándonos, de esta forma, la caducidad del medio fotográfico a la vez de la caducidad del propio sujeto, con el propósito de explorar no solo los límites del medio fotográfico, sino también la utilización de la imagen en los procesos de identificación del sujeto contemporáneo.